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Política Monetaria

El sutil giro monetario y la prioridad del dólar: por qué la desinflación sigue mandando sobre la actividad

Un análisis publicado el 10 de agosto de 2026 señala que la base monetaria se mantiene prácticamente congelada desde hace nueve meses, con una leve expansión en los últimos dos meses. El BCRA intervino en el mercado de cambios cerca de los $1.500 priorizando el control inflacionario por encima de la reactivación. Las entidades financieras volcaron la mayor parte de los depósitos al sector público y el crédito privado real cayó.

10 de agosto de 2026
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**El sutil giro monetario y la prioridad del dólar**

Un análisis publicado el 10 de agosto de 2026 señala que la base monetaria se mantiene prácticamente congelada desde hace nueve meses, con una leve expansión en los últimos dos meses. El BCRA intervino en el mercado de cambios cerca de los $1.500 priorizando el control inflacionario por encima de la reactivación. Las entidades financieras volcaron la mayor parte de los depósitos al sector público y el crédito privado real cayó.

Según el informe, la estabilidad de precios sigue gobernando la política económica. La recuperación de la actividad deberá esperar.

Durante **nueve meses** la **base monetaria** permaneció prácticamente congelada en torno a los 41-42 billones de pesos. Esto marca una clara señal antiinflacionaria. En los últimos dos meses se observó una leve expansión, aunque su carácter deliberado no está plenamente confirmado.

La economía argentina aún no se remonetizó a los niveles previos a los años de alta inflación. Por eso, gran parte de los pesos emitidos regresan al sistema financiero en lugar de impulsar el consumo y la demanda interna.

Los números de **julio** resultan ilustrativos. Los bancos destinaron el **97%** del aumento de los depósitos a financiar al BCRA y al Tesoro. Apenas el **3%** se canalizó al crédito al sector privado.

Esta asignación explica por qué el aumento de la oferta monetaria no se traslada con fuerza a la economía real. El ahorro disponible se orienta principalmente a sostener las cuentas públicas.

La morosidad actúa como un freno adicional. Alcanza el **12,8%** en los préstamos a familias y el **15,9%** en los créditos personales, niveles que no se registraban desde hace más de dos décadas. Esto genera mayor cautela en las entidades financieras.

Como consecuencia, el financiamiento en pesos al sector privado cayó **2,5%** en términos reales en los últimos siete meses.

En Mar del Plata, donde el comercio y los servicios son centrales, esta restricción crediticia afecta directamente a las pequeñas y medianas empresas. Muchos locales a lo largo de la rambla y el centro dependen de financiamiento accesible para sostener su operación diaria y realizar inversiones básicas.

El sector turístico, pilar de la economía local, observa con atención estas definiciones. Hoteleros y gastronómicos de zonas como Playa Grande y el Torreón del Monje necesitan una reactivación de la demanda interna que, según el análisis, sigue postergada por la prioridad antiinflacionaria.

En el ámbito pesquero, otro eje productivo de nuestra ciudad, el limitado acceso al crédito privado reduce las opciones de las empresas y la flota. Las entidades prefieren volcar recursos al sector público antes que financiar actividades locales productivas.

En el frente cambiario, el dólar mayorista subió **5,3%** en junio y **1,1%** hasta fines de julio, acumulando **10,5%** desde mediados de abril. Sin embargo, al aproximarse a los **$1.500**, la respuesta oficial fue firme.

El BCRA vendió títulos atados al dólar por **u$s1.486 millones**. El Tesoro colocó bonos por **u$s4.485 millones** y vendió directamente **u$s146 millones**. Más de la mitad de los instrumentos fueron duales, convalidando tasas más altas en pesos.

Esta intervención revela que el objetivo de contener la divisa prevalece incluso por encima de aliviar a los sectores más expuestos a la competencia importada.

Ni por la vía monetaria ni por la cambiaria se advierte, por ahora, una disposición a subordinar la desinflación a la reactivación. La prioridad sigue clara según el análisis publicado.