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Adopción de stablecoins

Las stablecoins ganan predominio en América Latina

Según datos de Chainalysis y el informe «The Stablecoin Surge» de OpenTrade, las stablecoins representan más del 90% de los flujos en Brasil y el 60% en Argentina. Este predominio refleja la adopción creciente de monedas estables en la región para realizar transacciones ante la volatilidad de las monedas locales.

5 de julio de 2026
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Las stablecoins ganan predominio en América Latina

Según datos de Chainalysis y el informe «The Stablecoin Surge» de OpenTrade, las stablecoins representan más del **90%** de los flujos en Brasil y el **60%** en Argentina. Este predominio refleja la adopción creciente de monedas estables en la región para realizar transacciones ante la volatilidad de las monedas locales.

Las monedas estables se afianzan como herramienta clave en pagos, comercio y resguardo de valor en América Latina. Al cierre del primer semestre de 2026, consolidaron su posición dominante en el mercado cripto sudamericano.

En **Brasil**, superan el **90%** de los flujos según los datos mencionados. En **Argentina** alcanzan el **60%**. Estas cifras ilustran un cambio profundo en cómo se utilizan las criptomonedas en la región.

La magnitud del fenómeno queda clara al observar los volúmenes totales. En 2025, América Latina procesó **730.000 millones de dólares** en transacciones cripto. De ese total, **324.000 millones de dólares** se movieron en stablecoins, registrando un salto interanual del **89%**. La región lidera el crecimiento mundial en este tipo de activos.

El uso de stablecoins ha trascendido el ámbito especulativo. Hoy sirven para operaciones cotidianas. El **71%** de las instituciones latinoamericanas las emplea en pagos internacionales, de acuerdo con Fireblocks. Asimismo, el **35%** de las transacciones regionales se destina a compras de alimentos según Oobit.

En el caso de **Brasil**, la Receita Federal reportó que las stablecoins representan cerca del **80%** del volumen declarado de criptoactivos. El **USDT** concentra el **88,7%** de esas operaciones. Desde julio de 2026, el fisco exigirá reportes bajo el estándar CARF desarrollado por la OCDE.

**Bolivia** también forma parte de esta historia. Captó **14.800 millones de dólares** en cripto entre julio de 2024 y junio de 2025, ubicándose en el séptimo lugar regional. Luego del abandono del tipo de cambio fijo, la cotización del USDT en plataformas P2P se acerca al dólar referencial del Banco Central de Bolivia.

A pesar de los avances, existen advertencias regulatorias. El Banco Central de Brasil prohibió su uso en la liquidación de remesas, lo que refleja preocupaciones sobre estabilidad financiera.

En **Mar del Plata**, esta tendencia regional tiene su correlato local. La ciudad balnearia, con su importante flujo turístico, ve cómo varios comercios a lo largo de la rambla comienzan a aceptar stablecoins para simplificar transacciones con visitantes de Brasil y otros países.

Muchos marplatenses han incorporado estas herramientas en su rutina financiera. Ante la volatilidad del peso, optan por stablecoins para preservar el valor de sus ingresos, especialmente en una economía fuertemente estacional como la nuestra.

El dato del **60%** de adopción en Argentina se hace evidente en localidades como Mar del Plata. Trabajadores independientes y pequeños empresarios locales utilizan billeteras digitales para recibir pagos y realizar transferencias de manera más eficiente y segura.

Especialistas del sector fintech en nuestra ciudad destacan que las stablecoins ofrecen una solución práctica en tiempos de incertidumbre económica. Desde el Torreón hasta el puerto, la tecnología financiera gana terreno entre los vecinos.

Este panorama regional, con particularidades locales, indica que las stablecoins no son solo una moda pasajera. Representan un cambio estructural en la forma en que los latinoamericanos manejan su dinero en un contexto de monedas locales volátiles. El futuro parece prometer mayor integración de estos activos en la economía real, siempre dentro de un marco regulatorio que evoluciona constantemente en cada país.