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Consumo y Retail

Cayó el consumo en supermercados y centros mayoristas en agosto

Las ventas medidas en cantidades cayeron 0,2% interanual en supermercados y 2,1% en autoservicios mayoristas durante agosto. Ante la inflación, las compras de alimentos con tarjeta de crédito crecieron 84,3% en supermercados y 58,2% en mayoristas. Los precios en góndola subieron por encima del índice general de inflación.

22 de agosto de 2026
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Cayó el consumo en supermercados y centros mayoristas en agosto

Las ventas en cantidades cayeron 0,2% en supermercados y 2,1% en mayoristas en agosto. Ante la inflación, las compras con tarjeta crecieron 84,3% y 58,2%.

Los últimos datos disponibles muestran una contracción leve pero concreta en el consumo minorista y mayorista durante agosto. Las ventas medidas en cantidades físicas cayeron **0,2%** interanual en los supermercados.

En el caso de los autoservicios mayoristas, la baja fue de **2,1%** en la misma comparación interanual. Estas cifras indican que los volúmenes de productos vendidos se redujeron respecto al año anterior.

Este comportamiento se explica en gran medida por el contexto inflacionario. Los precios en góndola subieron por encima del índice general de inflación, lo que reduce el poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones.

Ante este escenario, los consumidores modificaron su forma de pago. Las compras de alimentos con tarjeta de crédito registraron un fuerte aumento: **84,3%** en supermercados y **58,2%** en los centros mayoristas.

El uso intensivo de tarjetas permite sostener el consumo de bienes básicos aunque se compren menos unidades por operación. Se trata de una estrategia para enfrentar el encarecimiento de la canasta básica.

Los comercios, por su parte, enfrentan el desafío de mantener sus niveles de facturación con menores volúmenes físicos. Esto ocurre mientras los precios al público avanzan a un ritmo superior al promedio general.

En Mar del Plata, esta dinámica nacional tiene traducción local. Los supermercados de la ciudad, clave en la rutina de los vecinos, reflejan un consumidor más cauteloso con el gasto.

La rambla y los barrios cercanos al centro concentran gran parte de estas operaciones. Los marplatenses, como en otras ciudades, buscan equilibrar su presupuesto familiar ante los aumentos de precios.

El sector comercial de Mar del Plata, estrechamente ligado al turismo y al consumo cotidiano, observa estas tendencias con atención. La caída en cantidades vendidas representa un factor a considerar en la actividad económica local.

Estos números invitan a un análisis sereno de la situación. La diferencia entre la baja en volúmenes y el crecimiento en compras con tarjeta ilustra cómo la inflación distorsiona los patrones de consumo.

Los precios elevados en góndola explican por qué se gasta más pero se lleva menos producto a casa. Es un círculo que afecta principalmente a los hogares de ingresos medios y bajos.

El retail argentino atraviesa un momento de adaptación. Los datos de agosto confirman que el consumo no se derrumba pero tampoco muestra signos de recuperación robusta en términos de cantidades.

En síntesis, el mes de agosto dejó un panorama de contracción moderada en las ventas físicas tanto en supermercados como en mayoristas, con un claro traslado hacia el crédito y con precios que corren por delante de la inflación general.